DIA 1º:
Todo comienza un lunes 27 de Marzo a las 6:00 de la mañana, la penumbra de la noche comenzaba a dar paso al amanecer, los compañeros esperábamos con impaciencia la llegada de nuestro autocar y estábamos deseosos de que se abrieran las puertas para subir. El viaje a Sierra Nevada duró unas cuatro horas por autovía, en el camino paramos a desayunar.
Al llegar a nuestro albergue, sobre las 10,30 esperamos la recogida de las llaves de las habitaciones, y tras dejar el equipaje nos bajamos a por los esquís.
Al llegar a las pistas muchos de nosotros -que no habíamos visto la nieve en nuestra vida- nos quedamos "con la boca abierta" al ver la gran cantidad de esquiadores que había.
Los monitores nos explicaron las nociones básica y en unos minutos comenzamos a descender algunos de nosotros por pistas de poca longitud pero con mucha precaución.
Después de almorzar seguimos esquiando, hasta que llegó la hora de marcharnos de vuelta al albergue, donde nos duchamos y nos preparamos para la noche.
La cena estaba compuesta por alimentos que a mi parecer no eran de lo mejor(productos congelados)y después comenzó una noche en la que casi nadie durmió.
Aunque los profesores dijeron que nos durmiésemos, a simple vista parecía que hacíamos caso, pero al entrar en las habitaciones todos estaban con la música muy fuerte aunque desde el exterior no se notaba.
DIA 2º
Nos levantamos temprano sin apenas dormir, desayunamos unas tostadas con mantequilla y un Cola-Cao.
Sobre las 9,30 fuimos al autobús que nos llevó a las pistas donde cogimos el telesilla en grupo para llevarnos a la cumbre, cerca del Veleta, desde donde se divisaba un paisaje impresionante. A pesar de la nieve, no hacía excesivo frío.
Tras las clases de esquí comenzamos a descender por las grandes pistas produciéndose algún pequeño accidente sin importancia.
Continuamos divirtiéndonos hasta que llegó la hora de comer. Nos dieron un bocadillo de tortilla y un refresco.
Después volvimos a una zona de pequeñas rampas donde jugamos durante un rato. Hicimos muñecos de nieve y nos tirábamos bolas unos a otros.
A las 5,00 de la tarde regresamos a por las maletas que estaban preparadas en una sala del albergue y las subimos al autobús para iniciar el viaje de regreso media hora más tarde.
Por el camino todos comentábamos lo bien que lo habíamos pasado, fue toda una experiencia.
Llegamos cerca de las 11,00 de la noche y en todos se apreciaba el cansancio acumulado y estábamos deseando tomar una ducha y acostarnos para, al día siguiente, comentar nuevamente lo bien que lo pasamos con el resto de compañeros.
Muy bien redactado, Francisco.
¡Adelante con tu blog!